¿Qué significa un dato abierto?

Nos juntamos con Datasketch Lab para conversar sobre una pregunta aparentemente técnica, pero profundamente política: ¿qué significa realmente que un dato esté abierto?

Diseñamos un dispositivo pedagógico para propiciar una lectura crítica y situada de los datos. Cada participante se encontraba con una serie de tapas que debía levantar solo si la afirmación interpelaba su propia experiencia: haber pasado más de cuatro horas al día en transporte público, realizar trabajos de cuidado no remunerado, enfrentar barreras para acceder a la universidad, sentir que se cierran puertas laborales por quien se es, no poder comprar productos básicos de cuidado personal, ver decisiones tomadas sobre el propio cuerpo sin consentimiento, o haber vivido situaciones atravesadas por violencia, exclusión o conflicto armado.

Al levantar cada tapa aparecía un dato estadístico. La cifra no llegaba primero; llegaba después de la experiencia. Así, el dato dejaba de ser una abstracción para convertirse en un espejo incómodo o en una distancia reveladora.

El dispositivo buscaba desplazar la relación habitual con la información. Más allá de la necesidad de que los datos sean accesibles, transparentes y con enfoque diferencial, estos adquieren sentido cuando se contrastan con la vida cotidiana de quienes los leen. Un dato no solo informa: también afecta, cuestiona y moviliza.

Para Contradatos, un dato abierto no es solamente una cifra disponible. Un dato está abierto cuando quien lo lee, lo escucha y lo siente; cuando encuentra en él algo de sí mismo o de su entorno, tanto para tomar distancia como para verse reflejado. Abrir un dato implica dejarse mover por el pensamiento que produce, no simplemente aceptarlo o rechazarlo.

El ejercicio también dejó una pregunta en suspensión: ¿cómo abrir datos sin caer en la revictimización de quienes viven esas realidades ni en la moralización de quienes no las experimentan? ¿Cómo generar encuentros donde los datos no solo clasifiquen a las personas, sino que abran conversaciones?

Este dispositivo propone entender los datos como experiencias compartidas más que como verdades cerradas. Las tapas no solo ocultaban cifras; marcaban el gesto necesario para acercarse a ellas: decidir abrir, o no, desde la propia historia.

Anterior
Anterior

Juego: Sesgo, luego insisto

Siguiente
Siguiente

Diseño de Ficciones