Amor prohibido. Pensar con Selena

¿Cómo afecta la desigualdad a la forma en que imaginamos y vivimos el amor?

En este dispositivo en calle partimos de la canción Amor prohibido de Selena y de una frase que muchas personas reconocen: “El dinero no importa en ti ni en mí, ni en el corazón…”. A partir de allí abrimos una pregunta directa en el espacio público: si tuvieras un amor prohibido, ¿qué tanto importaría el dinero en esa relación?

Antes de responder, cada participante marcó su estrato social. No buscamos reducir la experiencia de clase a esta categoría, sino usarla como un punto de partida provocador para conversar sobre cómo las condiciones materiales atraviesan incluso aquello que solemos imaginar como puramente emocional: el amor.

Los resultados muestran diferencias significativas. El 90% de las personas de estratos 1, 2 y 3 afirmaron que el dinero sí importa en una relación. Sus respuestas señalan que la sociedad y la cultura imponen barreras de clase concretas: el costo de un almuerzo, un transporte o la inestabilidad del día a día hacen que el amor esté profundamente ligado a las posibilidades económicas. En estos estratos, el amor aparece asociado al esfuerzo compartido, al trabajo constante y a salir adelante juntos pese a las adversidades.

En los estratos 4, 5 y 6 emergió una perspectiva más dividida. Algunas personas consideran que el dinero cobra relevancia con la edad, cuando ya no se está dispuesto a cuestionar ciertos privilegios o estilos de vida. En contraste, entre participantes más jóvenes aparece con mayor fuerza la idea de un amor idealizado, capaz de superar cualquier obstáculo económico.

Así, el amor oscila entre dos imaginarios: uno que lo entiende como construcción cotidiana atravesada por la realidad material y otro que lo concibe como un sentimiento que todo lo puede. Esta exploración no busca cerrar respuestas, sino abrir brechas para pensar cómo la desigualdad también modela nuestras formas de amar.

Esta investigación independiente está en proceso. Pronto llevaremos esta y nuevas preguntas a otros puntos de la ciudad. ¿Dónde pondrías tu ficha?

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